La siento moverse como un pececillo dentro de mi vientre. Sensación extraña y singular. No puedo llegar a comprender este milagro de la vida. Hasta que vea sus ojillos mirándome asustados no podré creer que ella es lo que he llevada dentro nueve meses y medio. Es absolutamente increíble que de mí pueda salir una personita que llegará a ser autónoma, única, diferente a todas las demás, el centro de mi universo.
Concebir que del amor entre dos personas da como resultado la vida de una nenita es algo tan maravilloso... parece un sueño y sin embargo es real.
Faltan sólo 40 días para ver esa carita, para poder acunarla y sentir su latido, para dedicarnos en cuerpo y alma a su bienestar, a su educación, a su felicidad... ¡y todo parece tan complicado en estos tiempos!
Sí, da miedo. Mejor, da pánico.
¡La queremos ya tanto!
servido por begololo
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Hace algunos años que conocí al que es, desde hace casi cuatro, mi marido. Desde que vivo con él mi vida ha cambiado mucho. Todo ha cambiado en este tiempo.
No quiero que el peso de lo cotidiano me lleve a olvidar todo lo que él, día tras día ha significado y significa.
Ahora estamos esperando un bebé muy deseado, probablemente una niña aunque todavía no tenemos la certeza de su sexo.
No importa. No importa su sexo, no importa el color de sus ojos, no importa su tamaño, ni su pelo, ni sus rasgos. Lo único que me importa es esta vida que me ha llenado de vida. Llevarla dentro es una de las cosas más increíbles que me han pasado nunca. Es el fruto del amor puro, de la verdad, de la magia... ¿qué importa el resto?
Parece imposible, casi, casi un milagro, que de un ser corriente y normalcomo soy yo pueda nacer una criatura con un corazón capaz de amar. Probablemente capaz de dar todo el amor que yo ya estoy sintiendo, que viene de ella, que me llena de dicha y me hace inmensamente feliz.
Su padre me ha dado el equilibrio, la cordura y la paz desde que lo conozco.Mi bebé me regala la esperanza y la certeza de que en cada camino, además de espinas, podemos encontrar algunas rosas.
Celebro hoy esa vida que, aunque no verá la luz hasta dentro de cuatro meses, lleva ya cinco regalándome, regalándonos VIDA.
servido por begololo
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Mi amor duerme... me encanta observarlo en este momento. Lleno de dulzura, radiante de paz, ausente, volando por no sé que paraísos.
Me gusta saber que está a mi lado, aunque lejos, sentirlo respirar, acercarme para rozar su cálido torso, acariciarle suavemente para que no se despierte.
Cuando estoy así pienso que no hay en el mundo una sensación más increíble que despertarme a su lado cada día. Ver cómo abre los ojos, poco a poco, con pereza, y finalmente una sonrisa si me encuentra a su lado es lo que me da la energía y las fuerzas para levantarme y seguir caminando una vez más, hasta el momento en que vuelva a verlo despertar.
servido por begololo
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Es otoño.
Estoy disfrutando del otoño, como cada año. Es tiempo de inicio. Es etapa de cambio, de sentir el frescor del viento cuando el sol desaparece llevándose el dulce calor que reconforta... dejando el alma abierta a reflexiones, a pensamientos que, días antes no estaban ahí.
Es época de transición. Al despertar te arropa la suave colcha de la cama que pronto dejará paso a un cálido edredón. Parece que el corazón sintiera lo mismo... Se abre, cada nueva estación, como si dejara paso a un nuevo capítulo en mi vida, como si empezara a contar el tiempo hasta el próximo cambio en la ropa de mi armario. Y me asaltan de nuevo las dudas sobre lo que podrá ocurrirme en ese periodo. La vida cambia, va tan deprisa... que no puedo dejar de preguntarme, mientras cierro las cajas, que habrá cambiado cuando las vuelva a abrir.
servido por begololo
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